Racionalidad acotada
La teoría de la racionalidad limitada, ve el proceso de toma de decisiones, incluso en problemas relativamente simples, no se puede obtener un máximo ya que es imposible verificar todas las posibles alternativas. Los individuos intentan actuar de manera lineal, pero la racionalidad está limitada y restringida, y como consecuencia de todo esto, el individuo se tiende a conformar simplemente con la alternativa que le genere satisfacción, no necesariamente la que maximice su utilidad.
Tversky y Kahneman postularon que los errores sistemáticos que se cometían al realizar las tareas se debían a que al resolver los problemas no se razonaba de un modo normativo, sino que en la evaluación de estas cuestiones que implicaban la noción de probabilidad los sujetos utilizaban “atajos mentales” o heurísticos para llegar a una estimación (Tversky & Kahneman, 1974). Las personas disminuían las complejas tareas de estimación de probabilidades a formas simples e intuitivas. En general estos atajos intelectuales suelen ser útiles, pero a veces conducen a errores sistemáticos y predecibles.
Todos estos estudios demuestran que la racionalidad de los individuos en la toma de decisiones se encuentra limitada, que el ser humano no puede ser tomado como un ser que maximiza su utilidad en todo momento o que actúa de manera lógica, el pensamiento del individuo tiende a estar marcado por limites, y ante esto el reacciona utilizando simplificadores que permitan hacer más fácil tomar una decisión, los sesgos y la heurística, los cuales sirven como “atajos mentales” para hacer posible la toma de una decisión.
Intuición
Una de las definiciones de intuición más acertadas dice que la intuición es conocer, sin saber cómo lo conocemos. Es una forma de conocimiento que nos ayuda a reconocer las posibilidades de cualquier situación sin recurrir al razonamiento y percibiendo lo oculto o lo que no aparece a simple vista.
La intuición nos permite una aprehensión de la verdad en forma inmediata y precisa, obteniendo conclusiones ciertas basadas en información limitada.
La intuición no se superpone, ni reemplaza al pensamiento lógico racional, simplemente lo complementa y mejora.
Utilizamos la intuición cuando:
1) La razón no alcanza o resulta insuficiente. Estamos en el límite del conocimiento.
2) Los hechos disponibles son limitados y no señalan claramente el rumbo a seguir. Hay escasos precedentes.
3) Existe un alto grado de incertidumbre e inseguridad.
4) El tiempo es limitado y existe la presión de hallar la respuesta correcta.
Es decir, usamos la intuición cuando existen varias soluciones alternativas entre las cuales elegir y todas tienen buenos argumentos.
Referencias:
- https://racionalidadltda.wordpress.com/2016/02/22/racionalidad-completa-vs-racionalidad-limitada/
- http://www.grandespymes.com.ar/2011/02/09/el-rol-de-la-intuicion-en-la-toma-de-decisiones/